El dolor puede ser silencioso y avanzar sin que nadie se dé cuenta dañando la autoestima de quien lo sufre. Por eso, el apoyo de otros y el amor propio son fundamentales en un proceso de sanación. Abrirse a una red de contención y profesionales que te guíen, es el primer paso para volver a comenzar.
El dolor es un síntoma de que algo no anda bien y puede hacer que nuestra vida cambie completamente. Pero no hay dolor, sin sanación. Conoce las historias de diferentes personas que nos narran su experiencia para sobrellevarlo.
